Tenemos también el Patrimonio Intangible que forma parte del convivir diario y que cada año se rescatan las costumbres propias del lugar, como la danza, la música, teatro entre otras que es un potencial turístico de la parroquia y que es necesario seguir rescatando costumbres que se van olvidando a lo largo del tiempo. Si tuviéramos un Plan de desarrollo turístico nos permitiría inventariar costumbres, actividades, productos que se los utilizaría para dinamizar la economía de la parroquia.

